
Lo peor de las ideas es que siempre llegan cuando ya no puedo escribirlas. Lo peor de la ausencia es la condición de necesidad que la exalta como carencia. Si no hubiera necesidad evidentemente no existiría el profundo sentimiento de ausencia. Y todo viene a partir del sueño o de la falta de sueño. Se cierran las ojos y se especula sobre el control del tiempo y cuando los abrís te das cuenta de que ha pasado mucho más de que querías y todo tu día comienza ya cansado.






